Perlas bronceadoras

 

 

Ahora con la llegada del verano hay una solución para no salir a la calle con el color pálido del invierno. Las perlas bronceadoras, junto a los polvos bronceadores, que más o menos es lo mismo, puedes acabar con el blanco invernal al menos mientras empiezas a ir a la playa o la piscina. Las perlas, a diferencia de los polvos bronceadores compactos, suelen ser más brillantes, con lo que sirven como iluminadoras y así aportan un toque especial a la piel.

 Para su aplicación en el rostro, aunque también sirven para todo el cuerpo, con una brocha de colorete mediana, se aplica en las partes donde normalmente te quema el sol si no te pones protección: en las mejillas, en el centro de la barbilla, en el centro de la frente y en el puente de la nariz. Hazlo con moderación para que no se note que estas maquillada. Si la aplicación se hace muy sutil, será  más bonito. Para el resto del cuerpo, con una brocha grande para polvos, aplica igual que en el rostro, en las zonas donde el sol te broncea.

Hay perlas bronceadoras desde 3 € las más baratas hacia delante.  Puedes pedirlas en tu centro de cosmética habitual.

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